Es bueno actualizar cada cierto tiempo nuestras metas y ajustarlas a lo que de verdad queremos y a nuevos descubrimientos que vayamos haciendo.
Fuente: Greater Good Magazine

Evitar las metas vagas o fuera de su control

Los entornos en los que vivimos y trabajamos se han alterado durante la pandemia. Para muchos de nosotros, los horarios se interrumpen, los niños están en casa y no hay una oficina a la que ir.

Si bien es fácil sentirse abrumado e indefenso, podemos manejarlo. En un estudio realizado a principios de 2020 en Alemania, Cort Rudolph, de la Universidad de Saint Louis, descubrió que las personas que tenían una sensación de control personal en torno a la pandemia estaban más satisfechas con la vida y experimentaban mayores emociones positivas y menores emociones negativas. “Mantener un sentido de control personal sobre los objetivos de uno parece ser especialmente importante ahora, y en particular para el bienestar de uno”, dice.

¿Qué significa esto para sus objetivos o resoluciones? Escribir una novela, por ejemplo, es algo que está eminentemente bajo nuestro control. No como intentar publicar una novela, sobre lo cual es difícil sentir que se tiene el control. O podemos concentrarnos en las partes de una meta que están dependen de nosotros. Si estamos buscando un nuevo trabajo no podemos controlar si alguien nos contrata, pero sí está en nuestras cuántos currículums enviar.

Deshacerse de las metas impuestas externamente

Algunas de las metas que nos fijamos son realmente auténticas para nosotros, derivadas de nuestros deseos más profundos. Otras son más externas, inspiradas en lo que valora la gente o la sociedad que nos rodea. Esas metas pueden experimentarse más bien como una carga en lugar que un motor.

Conviene hacer el ejercicio de perseguir metas que se alineen con quién somos y lo que valoramos.

Crear nuevas rutinas para estos nuevos escenarios

Correr era fácil cuando podíamos hacerlo a cualquier hora. La pandemia ha reorganizado la vida de manera tan drástica que es posible que hayamos perdido nuestras viejas rutinas sin reemplazarlas por otras nuevas.

Ponernos rutinas nuevas y apoyarnos en ellas para poder lograr las metas que queremos.