La sociedad tiene a glorificar la juventud y a representar la vejez como algo que debe evitarse, pero los expertos aseguran que, a medida que envejeces, no tiene por qué disminuir tu calidad de vida.
(Artículo a partir de “¿Te sientes viejo? Te aconsejamos cómo aceptar tu edad”, original de The New York Times).

El darte cuenta de que estás envejeciendo se da poco a poco. Quizá cuando ves una película, terminas por señalar a los actores y dices: “Ella ya se murió. Ay, él también”. O tus padres se mudan a una comunidad de retiro y la llaman la sala de espera de Dios. De repente, tus articulaciones hacen más chasquidos y tronidos que los que escuchas cuando te sirves cereal para desayunar.

¿Qué es ser “viejo”?

Mucha gente no diría que tener 38 años califica en esa categoría, pero una vez que sobrepasas la edad promedio de 37,8, estadísticamente te podrían considerar “viejo”, señaló Tom Ludwig, profesor emérito de Psicología en el Colegio Hope en Míchigan.

Sin embargo, hay estudios que demuestran que las personas comienzan a sentirse viejas a los 60 años y una encuesta realizada por el Pew Research Center descubrió que casi 3000 encuestados afirmaron que la vejez comenzaba en promedio a los 68.

El promedio de vida del ser humano aumentó más años durante el siglo XX que durante todos los milenios anteriores juntos. El promedio de esperanza de vida mundial es de 71,5 años, según el fondo de población de la ONU.

Adquiere perspectiva

Gayatri Devi, neuróloga en el Hospital Lenox Hill de Manhattan, señaló que tu actitud puede marcar la diferencia. Recordó a una paciente que a menudo decía “La vejez tiene cara fea” y que falleció a los 84 años. Pero otra paciente, cuando tenía 98 años, le aseguró a Devi que se parecía a la actriz Elizabeth Taylor cuando era joven. Cuando la doctora le dijo que para alguien que alguna vez fue tan hermosa debía ser difícil envejecer, la paciente protestó: “¿Qué quieres decir? ¿Qué ya no soy hermosa?”. Esa paciente hoy tiene 100 años.

  • Prepárate
    Muchos de los problemas que enfrentan los adultos a medida que envejecen no están relacionados con el aspecto normal de envejecer. La calidad de la última parte de tu vida está bajo tu control. Tus decisiones respecto a estilo de vida y actitud pueden influir sobre los efectos de la llamada vejez secundaria.
    Hacer ejercicio, así como dormir y comer bien, contribuirá a tu salud física, lo cual se reflejará en tu salud mental y cognitiva. Las personas deberían prepararse para las últimas etapas de su vida tal como lo hacen cuando van a iniciar una familia o cuando ayudan a un hijo a hacer la transición hacia una mayor independencia.
  • Hacer oídos sordos a las actitudes que discriminan a los viejos
    Aunque es cierto que conforme envejecemos subimos de peso y perdemos algunas de nuestras habilidades intelectuales, no hay razón para asumir los estereotipos que hay acerca de los adultos mayores.
    Mitos como el que están desconectados de la realidad o que son irritables son perpetuados por los medios y por nuestra cultura.