Escoger las cosas que realmente necesitamos y las actividades que en verdad nos motivan y hacen crecer, es lo que propone la tendencia del minimalismo. Tomar alguna de sus ideas puede ayudarnos a formar niños que sepan manejar el exceso de ofertas que caracteriza a la sociedad actual.
El concepto de minimalismo proviene del arte y el diseño y se refiere a usar los menores elementos posibles para lograr el máximo efecto. Hace unos años que esta palabra y su premisa se están usando para definir un estilo de vida enfocada a vivir con las cosas y actividades esenciales para así poder reservar energía, tiempo y dinero para lo realmente importante.
Una de las exponentes de esta tendencia es Rachel Jonat, autora del libro Do Less y del blog The Minimalism Mom. Es casada y tiene tres niños pequeños y como familia decidieron intentar vivir de manera minimalista. “Simpleza voluntaria es el acto de abrazar el minimalismo. Noten la palabra ‘voluntaria’; porque sí, se trata de una elección. ¿Quieres vivir con desorden, con cosas que no usas ni necesitas? ¿Quieres gastar el dinero que con tanto esfuerzo ganas en ropa que nunca vas a usar o decoración en la que tendrás que invertir tu escaso tiempo libre?”, plantea en su libro.
En general los lunes nos enfrentamos a una lista de tareas que sabemos que no vamos a alcanzar a hacer y así, partimos agobiados la semana. A veces ni tenemos tiempo para tomar un buen desayuno y menos aún, reunidos como familia. Algunos fines de semana ocurre lo mismo y de pronto nos encontramos reclamando por tener tantas comidas o cumpleaños, en lugar de alegrarnos por ver a nuestros seres queridos.
Rachel Jonat plantea que es necesario reflexionar acerca de esta abundancia de compromisos, para poder escoger entre ellos y así disfrutarlos. Por ejemplo, definir un par de hobbies y actividades y dedicarles tiempo. O reunirse solo cada dos semanas con amigos, pero personas de verdad queridas y durante esos momentos dejar de lado el celular con sus mensajes y mails.
¿Cuesta escoger las cosas, personas, actividades, etcétera, que son esenciales en nuestra vida? Pues quiere decir que es más importante aún en pensar en ello. Un consejo para comenzar a discriminar es analizar los momentos que más felices nos hacen. Probablemente sean los que compartimos con la familia y los placeres más sencillos y baratos, como hojear una revista el sábado en la mañana tomando un café.
Más ideas
• Tener sólo cosas útiles o bonitas. Si no es útil ni bonito, regalarlo. Y las cosas bonitas, usarlas, disfrutarlas, en vez de tenerlas reservadas para grandes ocasiones.
• Criterio para escoger lo útil. ¿Qué implementos necesito para el tipo de recetas que cocino hoy? ¿Qué tipo de ropa me acomoda en realidad? ¿Qué deporte de verdad quiero practicar? Si hay algo que durante un año no usamos, probablemente nunca más lo usaremos.
• No perder tiempo en decisiones irrelevantes. Por ejemplo, ir a supermercados chicos en vez de un hipermercado donde hay 25 opciones de salsa de tomates. Si el hipermercado tiene la ventaja de ser más barato, escoger una marca y llevar siempre la misma.
• Reservar tiempo para las decisiones que nos gustan. Cada persona tiene un área en la que disfruta buscando datos, vitrineando, googleando… Podrá ser la decoración, el menú de la semana, la ropa, repuestos para el auto, juguetes para los niños, datos para ahorrar en impresión de fotos, o lo que sea.
• Armar una casa para ser vivida. Pensar en los miembros de la familia, sus características, costumbres y gustos y organizar los espacios de acuerdo con eso.
• Hacer una cosa a la vez. El multitasking muchas veces es una trampa. Si tenemos una tarea importante que debemos sacar adelante, concentrarse en ella por varias horas seguidas sin mirar el celular ni los mails entrantes.
• Acostumbrar a los niños a ordenar y a tener pocas cosas. Por ejemplo, cuando se le regala un juguete nuevo, que escoja el que menos usa y lo regale.
• Proponer un día de panoramas sin abrir la billetera. Por ejemplo, salir de paseo a un lugar gratis, armando un picnic con lo que encontremos en la despensa.